domingo, 8 de mayo de 2011

El increíble cielo estaba en la tierra, y la tierra había desaparecido aparentemente para siempre. Ahí estábamos las cuatro, sorteándonos la vida entre colchones duros, ansiedades, límites, cervezas y fiestas improvisadas. Conociendo un submundo, entre los submundos, el más bello de todos a mi reducido parecer. Y ahí quería quedarme de la mano de mi amor por mucho más tiempo, pero el señorito de traje me lo impedía. Todos deben creer que es razonable. Pero la realidad es que me quiero cortar las pelotas de haberla escuchado a esa puta razón.

Je


Quisiera abrir los sentidos y mirar hacia afuera. Me contaron de un mundo maravilloso, un mundo en el que se vive, no es un efímero sueño, es real. Creo alguna vez haberlo sentido. Si, si, está afuera. Adentro hay otra cosa. Sin el afuera no es mundo. Bueno basta de escribir algo que sólo es interpretable según lo que a cada uno le cante el culo. Nadie va a entender de lo que estoy hablando.

Quisiera (y ahora creo que se va a entender la idea, o no, que me importa), salir un poco más. Últimamente estoy media amargada. Pero no amargada como un buen mate amargo. Hay, para mí, dos tipos de amarguras, esas amarguras que son más dulces que lo dulce, y esas amarguras que son como esos caramelitos del reloj, creo que se llaman cuarto de hora o algo así. Igual, creo que a muchos les gustan esos. Qué carajo! A mí no. Lo que sea, estoy amargada, y a mí me hincha las pelotas. Y bueno, la cosa es que todavía no se bien porque es. Y creo que eso me amarga un poco más.

Me estoy dando cuenta que escribir esto me alegra un poco. Estoy escuchando buena música y haciendo asociación libre en esta computadora. Computadoras de mierda. Nos observan como no vivimos. De vuelta con la mierda. Ya sé, debería intentar ser más positiva, pero me quedó grabado la frase esa que escuché en una clase psicoanalítica, que lo más loco de hombre es que es el único ser capaz de mentirse a sí mismo. Que conciencia ni conciencia, se trata de la verdad o la mentira. Para qué mentirnos? Por eso, a eso voy. No me quiero mentir, ni a mí, ni a este pedazo de papel digital. Voy a poner lo que tengo adentro, que en este caso, es mierda. Hoy es mierda.

9/5/2011