Todo empezó en Mayo, cuando no raramente se me ocurrió hacer un viaje. Vale aclarar que yo siempre sueño con viajar, amo conocer diferentes culturas, su gente, sus colores, sus paisajes. Todo esto me llena el alma y me da envión para encarar la vida.
Creo que fue a Eugi (Euge Fagalde) a la primera que le comenté de mi idea de viajar por centroámerica. Se le iluminó la cara y empezamos a carburar un rato. La segunda fué la Vinchu (Luli Conzi), quien reaccionó de la misma manera. Y la última fué Pajarito (Delfi Saraví). Todavía nos reimos con Euge de la cara de Pajarait mientras hablabamos del viaje. Estábamos en silencio y ella concentrada iba haciendo una cuenta en silencio con sus deditos (estaba haciendo cálculos a ver si le alcanzaría la plata).
Al mes siguiente: pasajes en mano. Decididas y entusiasmadas. Todavía faltaba mucho. Ahora, ya comenzó hace dos días...
Lamentablemente tuvimos un percance importante con TACA, la línea aérea en la que volamos. No nos quisieron dejar volar sin antes comprar un pasaje de salida de Colombia, el cual no teníamos obviamente porque pensábamos llegar hasta este país y negociar alguna lancha que nos cruce a Panamá. El chiste nos costó bastante caro, no solo en plata, sino en reclamos de estos primeros dos días de viaje. Recién hoy pudimos alquilar unas bicis y recorrer la ciudad amurallada de Cartagena. Hermosa ciudad. Llena de colores y de alegría, por eso, creo yo, su rumba y sus negros cantores que chiflan a las mujeres en la calle.
Todos se dan cuenta que somos argentinas, por como caminamos, la tonada, o no se que tenemos.
De playa solo metimos las patitas en el mar. No es muy linda la playa de acá, pero mañana nos vamos a Taganga y allá empieza nuestro viaje acuático. Mientras tanto nos conformamos con un poco de aguacate y arepas...
Por ahora eso es todo... Hasta la próxima!
Maru