Todavía el barco no zarpó y ya me imagino en el botecito salvavida sonriente y con miedo. Parece ser que nos vamos a España con papá unos veinte días, por lo que el viaje al norte se me atrasa un tiempito. Del cielo cayó esta invitación, y aunque nunca hubiera emprendido este viaje por motus propio, es irrechazable. Parece que a veces la vida te sorprende con invitaciones (en el sentido amplio de la palabra), y está en uno aceptarlas o no. Nos vamos en una casa rodante que le presta un amigo a papá a y vamos a recorrer ese país, que al parecer dicen, es hermoso.
Con respecto al viaje al norte, se me cruje la panza de la emoción de estar sola con el mundo. Es una oportunidad de escribir mi historia sin ninguna etiqueta. Nadie va a estar mirándome. Nadie que ya conozca de antemano. Tengo que trabajar todavía la mirada que podría ponerme yo solita a mi misma, pero eso creo que podría ceder un poco. Por otro lado, me muero de miedo de sentir esa soledad. Siempre fuí alguien que necesitó de sus relaciones íntimas para seguir (algo de lo cual a muchos nos pasa pero me da orgullo tenerlo). Siento que mi vida casi ni tendría valor si no podría compartirla. Pero a la vez creo que podría ser posible generar eso desde allá. Mientras tanto, es incontable la escucha que recibo desde Buenos Aires con mis idas y vueltas. Hay gente especial en la vida. Aunque me haga la dura últimamente, hay gente especial.
Me despedí el otro día de los chiquitos del jardín, casi con lágrimas en los ojos, y empezó una nueva etapa que consta en la concreción de este emprendimiento personal. Mucha gente me cuestiona que sentido tiene todo esto (dejé trabajo, facultad, muchas comodidades y cuando me vaya dejaré amigos y familia en Buenos Aires), y a veces ni siquiera se que contestar. Me acuerdo de la necesidad cada vez mas grande de quedarme allá cada vez que voy. Solo se que le corazón me pide esto en este momento. No puedo dar certeza de nada mas quizá, pero si se que este viaje lo tengo que hacer. Solo se que necesito buscar en otros lados, y en este momento se me presenta allá. Creo que me permitiría abrirme, como ansio abrirme! No me va a quedar otra que acercarme a la gente, que salir a buscar algún laburito, que toparme conmigo misma, porque en definitiva todo va a ser decisión mia, y no me quedará otra que confiar en lo que el camino proverá. De repente me acuerdo de veces que cuestioné a alguien por hacer este tipo de viajes, asegurándome por adentro que se estaría escapando de algo. Puede ser que en algunos casos nos estemos escpando, pero más que nada, hoy desde otro lugar, creo que estas personas buscan mas que escapan. Y lo más lindo es que veo a esta gente volver de sus viajes y ven la vida de otra manera. Me da la sensación de que encuentran alegría en sucesos que para mi o para otros solo pasan como inadvertidos. Por eso emprendo este viaje. Algo voy a encontrar.
Gracias Maru! Por compartir tantas palabras, te comento esta entrada porque, no se bien porqué, vengo leyendo las que vas haciendo. Te mando un beso grande y deseo mucha suerte en el principio de un viaje profundo para vos. Me gusto eso de que las personas cuando vuelven de un viaje solas o acompañadas no son las mismas si se encuentran con ellas.
ResponderEliminarGuau!! Hola Maru!! No sabía nada de esto! Me da piel de poshito de la envidia sana que te tengo! Que lindo y cuánta valentía de tu parte poder seguir lo que sentís. Mientras te leía me hacías acordar mucho a mi hermana que está en algo parecido pero en Africa.. desde febrero.. (http://palpandomundo.blogspot.com/) para cuando quieras pasar a chusmear.
ResponderEliminarYa estás en España entonces??
Te mando un abrazo muy grande
Asi es Sof!!! Ya estoy en España!!! Ahora en Madrid, mañana partimos para Toledo!
ResponderEliminarVoy a leer el blog de tu hna!
Un beso grandee
Maru