
Si tuviese que imaginarme en el futuro, definitivamente no sería en un departamento. No sería la mujer de.. ni tendría un auto bueno. Ni mis hijos ni yo usaríamos ropa cara, ni estaríamos en clubes ni colegios reconocidos. Tampoco tendríamos una casa de fin de semana en algún suburbio cercano a alguna ciudad. Nada de eso. Ni siquiera viviría en una ciudad. Tampoco tendríamos muebles enormes y costosos, ni vajilla de lujo guardada en algún cajón. Los marcos de las fotos no serían ni de plata, ni de ningún otro material costoso. No sería gerente de ninguna empresa, ni siquiera una empleada de nivel medio. No tomaría el té con las chicas alguna tarde de la semana, ni estaría inscripta en algún gymnasio para mantenerme en forma para que me sigan mirando. No tendría ningún contacto en el gobierno, ni nada que se le parezca. Definitivamente no haría pilates dos veces por semana en una especie de vidriera que todos ven desde la calle.
Si tuviese que imaginarme en el futuro, creo que viviría en una casita sencilla. Nada de vajilla de lujo, algo más como cazuelas de barro. De muebles tendría mis manos abiertas y un corazón donde descansar. Habría algún que otro cuadrito para no dejar de lado el tesoro de la expresión. Mis ropas serían casi siempre las mismas, quizá cambien según la estación. Mi lugar de encuentro con mis hermanos sería en la misma comunidad, las fiestas patronales, algún carnaval, o comida a la canasta en lo de algún compañero. Los chicos irían a la escuelita del pueblo. A la única que va a haber. Yo laburaría por, con y en la comunidad. Yo, definitivamente caminaría largas horas contemplando el paraíso donde vivo en busca de nada. Porque ya lo tendría todo.
MUY bueno Maru!! que lindo escribis!! =) me ENCANTÓ el final
ResponderEliminarMe encantó!!!!!!!!!!
ResponderEliminarComparto el sentimiento y ese amague de libertad, no lo pierdas!