
Un pedacito de un escrito mio del que recorté partes, porque hay cosas que son de uno. De uno y del corazón! Pero comparto esto;
A veces, cuando empiezo a pensar en estas cosas, es mas comodo creer que mi vida no tiene tanto valor y que haga lo que haga, nada va a cambiar, nadie va a ser profundamente afectado.
Pero después, con la ternura de alguna mirada, me vuelvo a lo que realmente, profundamente, vive en mi. No me queda otra. Volver, volver... a este creer, a estas ganas de entrega verdadera.
Por momentos digo que quiero dejarme de joder con tantas vueltas y empezar con el mas mínimo de los gestos, a esto, a darme. Recibir a cada uno de mis hermanos, hacerlo sentir bien, mirarlo como aquellas veces me miraron a mi y me hicieron animarme a decir: caminar (...)
Cómo es esto del camino? Cómo es esto de vivir? Yo misma experimenté que uno puede elejir vivir o morir en la propia vida, pero a veces me pierdo en este vivir y me guardo en la comodidad del morir. Porque en el morir uno no siente nada, o si, pero en ese sufrimiento tambien te refugias en pequeños bocaditos de cariño, que alguien pasó y se compadeció. Es como vivir como un mendigo. A cuentagotas.
Qué tipo de mendigo quiero ser? Uno vivo o uno muerto? De quien quiero ser yo mendiga? Que mendigo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario