Todavía sigue rumeando en mi cabeza esta pregunta. Simplemente entiendo que algo vibra cuando entro en ese Reino. Reino? Si. Debe ser porque Jesús es uno de ellos. No por nada nació en medio de sus vidas, de sus casitas, de su marcada confianza a esperar por lo providente.
Parece que no sólo quiere nacer en nuestra debilidad, nuestro pesebrito, sino que Él mismo se hizo debilidad. Bebé, niño, frágil, dependiente, llorón, con hambre. Jesús. Pobre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario