En España se come de puta madre. Gazpacho (una sopita de tomate, crema, aceite), tostas (unas tostadas con quesos y otras cosas), tapas ( Me voy de tapas!, cosas para picar como sanwichitos y demás), vino, cerveza, todo, todo el tiempo a puro trapo. La cerveza acá es mas suave, y eso me gusta. Nada como sentarse en el bar de una plaza tranquila y descansar tomando una fresquita.
En esta época, oscurece como a las diez de la noche aún después de esa hora sigue haciendo calor. Como es seco, se banca muy bien.
Hoy salimos a recorrer un poco mas por Toledo. Parece la escenografía del Don Quijote. Me había costado mucho despertarme a la mañana, y pobre papá (como unos cuantos mas les pasó), se ligó de rebote una puteada.
Al medio día partimos para Córdoba. Programamos el GPS, pero paramos cada dos minutos a sacarle fotos a todo lo que había en el camino. Alguien alguna vez dijo nunca pierdas la capacidad de asombro. Por ejemplo ahora, le está sacando fotos a unos alcones que están volando arriba nuestro. Papá fué fotografo cuando tenía mi edad. Y yo ese don no lo tengo, asique me está dando un curso acelerado sobre ruedas.
Acá las reglas de tránsito son, obviamente, mucho mas estrictas. Pero la argentinidad está al palo, y gracias a Dios todavía no nos pusieron ninguna multa.
Después de unas horas de andar por la ruta, el GPS empezó a decir cualquier cosa. A cada minuto decía recalaculando, y papá le contestaba con una puteada. Como yo me reía, papá lo repetía. Siempre hace lo mismo cuando alguien se rie de sus chistes. Los vuelve a repetir.
Pueden creer que ahora estoy escribiendo esto mientras estoy viajando en el auto? Lo que es el primer mundo!
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